13.6.05

VIDAS AUSENTES (gentes, conciertos y salones)



El fin de semana ha sido muy intenso. Gentes viajeras, conciertos adrenalíticos y certamen comiquero. La coincidencia de la presentación del primer disco de Ultraplayblack y el Saló del Còmic de Barcelona me han convertido en persona social y bien acompañada.

La cosa empezó por todo lo alto en un reputado restaurante japonés. Allí se produjo el esperado encuentro entre Satanasito y quien esto escribe. Sepan ustedes que el nombre de Satanasito es la mar de idóneo y describe claramente a la persona. Es maligno y diabólico, pero también tierno. Lo suficientemente tierno para que su visita viniera acompañada de los encantadores Lametones del amor, Amanda y Casimiro, gente plácida a la que tuve el placer de invitar a unos vasitos de agua con hielo en La Mansión Ausente. Y en el concierto, pues berrear como un burro con P.A.J.E.R.O., que debo reconocer que me hizo pasar un buen rato, para luego quedarme boquiabierto con Ultraplayback, que tienen una puesta en escena realmente impactante, con los seis miembros del grupo moviéndose como poseídos. Actitud punk, plaka plaka, guitarras incendiarias y chicas en minifalda. Yo creo que no se puede pedir más.

La otra parte publica y social del fin de semana fue el Saló del cómic. Lo importante es que me permitió practicar durante un buen rato la conversación cafre pajera con el bueno de Sark, saludar a miembros de a.d.l.o. (incluido su abogado), de los invisibles y al gran C.Rancio, pasear a Spaulding por un certamen desconocido para él, y comprarme unos cuantos tebeos viejos. Nada de novedades, esas ya caerán con mesura en mi librería habitual. Y cuando hablo de tebeos viejos me refiero a magazines de horror de los 70, ya lo saben, aunque también aproveché para completar el Jeremiah de Hermann que sacó Grijalbo. A mí es que el Saló siempre me ha parecido un gran supermercado de pago y lo realmente bonito de él es el encuentro con gentes y demás. La nueva ubicación muy bien, sobre todo el viernes por la mañana, tan tranquilito y vacio. La cantidad de títulos nuevos me marea. Prefiero pensar en otras cosas.